El último concierto de Viena
Leer «El último concierto de Viena», de Martín Llade, poco antes del gran concierto que tiene lugar en la capital austriaca cada primero de enero —y que Radio Televisión Española transmite desde hace muchos años, aunque solo desde hace unos pocos con la voz del autor que hoy os presento— es, sencillamente, un placer inigualable.
Desde la primera página, el pulso de la novela se mueve con la cadencia de una partitura compleja y difícil de ejecutar, rica en matices, silencios y tensiones. Todo eso es algo que Martín Llade conoce a la perfección y que ha sabido plasmar en su novela. El autor elige mirar uno de los momentos más oscuros del siglo XX desde un lugar incómodo y profundamente humano: el de quienes no fueron héroes desde el principio, el de quienes dudaron, miraron hacia otro lado o simplemente querían sobrevivir… y que, sin embargo, acabaron haciendo lo correcto.
La novela nos traslada a Viena en 1944. Krauss Clemens es interrogado por un agente de las SS, Erich Krenn, quien trabaja en la Oficina Central de Seguridad del Reich, horas antes de un gran concierto. A través de este interrogatorio asistimos a una serie de flashbacks que el director de orquesta va narrando a su interrogador o recordando para sí mismo. Somos testigos de numerosos episodios de un pasado no muy lejano: el contacto que establece con las hermanas inglesas Ida y Louise Cook —personajes reales que salvaron a muchos judíos en los años previos a la Segunda Guerra Mundial y que además testificaron a favor de Clemens en el juicio que posteriormente sufriría por su cercanía al régimen—, su relación con un antiguo empleado de la ópera acusado de falsificador o el vínculo con su exesposa y sus hijos, que llegaron a formar parte de las Juventudes Hitlerianas.

En estos momentos, Viena es una ciudad bella, herida y saturada de música, pero también de miedos, sospechas y silencios. Con este telón de fondo se prepara el concierto de Navidad, germen del actual Concierto de Año Nuevo, un evento que hoy asociamos a la alegría y la tradición —y que en casa, todos los años sin excepción, vemos y escuchamos—, pero que en la novela aparece rodeado de tensiones, contradicciones y amenazas.
Clemens es un director de orquesta brillante y respetado, consciente de su talento y de su posición privilegiada. Es un personaje un tanto trepa, que conoce bien sus objetivos e intereses y no duda en perseguirlos cueste lo que cueste. Admirado por Goebbels e incluso por Hitler, conoce el alcance de su poder en el mundo de la música. Al comienzo de la historia no está especialmente convencido de ayudar a los judíos que, de una u otra forma, llegan hasta él buscando una salida del país. No hay vocación heroica ni compromiso político, sino una mezcla de realismo, miedo y cierta distancia emocional. Un malhadado encuentro con su psicólogo hará que Clemens despierte y tome conciencia de la realidad de aquellos tiempos. Y precisamente ahí reside la fuerza del personaje: reconoce su apatía, su inconsciencia, y decide poner toda la carne en el asador.
Clemens es un héroe por accidente, alguien que se ve arrastrado por las circunstancias, por las decisiones de otros y por la imposibilidad de seguir fingiendo que nada ocurre a su alrededor. Llade retrata con gran acierto ese proceso interno: el paso de una indiferencia cautelosa a la implicación arriesgada, de la comodidad a la responsabilidad. Hay dudas, contradicciones y silencios que pesan mucho más que cualquier gesto grandilocuente de heroísmo.
A su lado está Viorica Ursuleac, soprano que en ocasiones acompaña a Krauss en sus obras y que es su pareja tras el divorcio del director de orquesta. Una mujer fascinante, misteriosa y compleja que aporta una gran tensión a la novela. Viorica no es solo un apoyo sentimental ni una figura decorativa: es un personaje con brillo propio, con una vida marcada por un secreto que arrastra desde hace años y que condiciona muchos momentos de su existencia. Ese secreto nos acompañará a lo largo de toda la novela y el autor lo dosificará con gran inteligencia.
La relación entre Clemens y Viorica es una mezcla de amor, ironía y complicidad, pero también, en ocasiones, de desconfianza y distancia. Ambos saben más de lo que dicen y callan más de lo que confiesan. Llade maneja muy bien la tensión entre lo que une y lo que separa a esta pareja, entre la intimidad y el miedo, un miedo que llega a sentir el propio lector.
Otro de los aspectos más llamativos de la novela es el desfile de personajes reales que tuvieron contacto con el protagonista. Figuras históricas del mundo de la música, como Strauss, o de la política, entre ellos algunos ya citados y otros tristemente inolvidables del nazismo. Todos están integrados en la historia con una naturalidad que en ocasiones resulta inquietante. Aportan veracidad al relato, pero también —y no pocas veces— imponen un profundo desasosiego.
Clemens es un héroe por accidente, alguien que se ve arrastrado por las circunstancias, por las decisiones de otros y por la imposibilidad de seguir fingiendo que nada ocurre a su alrededor.
La ambientación es soberbia. Viena no es un simple escenario: es un ente vivo que respira música, nostalgia y culpabilidad. El autor nos muestra una ciudad que sigue siendo hermosa incluso cuando todo a su alrededor se derrumba.
La atmósfera es uno de los grandes logros de «El último concierto de Viena»: elegante en algunos momentos, oscura y dramática en otros. El horror está siempre presente, aunque muchas veces aparece de forma indirecta, a través de miradas esquivas o ausencias que no se explican. El autor sabe que lo que no se dice, a veces, es lo que más duele.
Y, por supuesto, está la música. La música como lenguaje, como refugio, como excusa y como salvación. La música está siempre acompañando al lector. Cada capítulo se abre con una pieza musical y todas ellas pueden encontrarse en la playlist que, con el título de la novela, el autor ha creado en Spotify y a la que podéis acceder pinchando aquí.
Resulta inquietante ver cómo un país en aparente paz se encamina hacia la guerra, cómo muchos apoyaron al artífice de esa locura, cómo Austria fue anexionada, Polonia invadida, y durante mucho tiempo no pasó nada. Da miedo pensar en las semejanzas con la actualidad. Estremece echar de menos a vecinos y comprobar que tampoco entonces ocurrió nada. Menos mal que hubo conciencias que sí se pusieron en marcha.
En resumen…
En conjunto, «El último concierto de Viena» me ha gustado mucho y me ha resultado una lectura profundamente inquietante. No es una novela para leer deprisa ni buscando grandes sobresaltos. Tiene momentos en los que avanza despacio, incluso algo lenta —sobre todo cuando se repiten las escenas de salvación de personas, que pueden parecer un calco unas de otras—, pero creo que ese ritmo forma parte de lo que el autor quiere contar.
No es una historia fácil ni cómoda. Obliga a pensar, a situarse en una época compleja y a acompañar a personajes que toman decisiones difíciles, a veces tarde y a veces con miedo. Al cerrar el libro queda una sensación extraña, un cierto desasosiego, como si la historia siguiera resonando en silencio. Y eso, al menos para mí, es una de las cosas que hacen que una novela merezca la pena.
Podemos leer un fragmento de la novela en este enlace de la web de Ediciones B.
FICHA TÉCNICA
| Título: | El último concierto de Viena |
| Autor/a: | Martín Llade |
| Editorial: | Ediciones B |
| Páginas: | 590 |
| Año de edición: | 11/2025 |
| Precio: | 23,65€ Cartoné / 10,44€ eBook |
| ISBN: | 978-8466682831 |
Martín Llade
1976, San Sebastián, España
Es periodista y melómano. Licenciado en Periodismo y en Publicidad por la Universidad del País Vasco, ha trabajado para Euskal Irrati Telebista y Punto Radio, y desde hace una década presenta en RNE Clásica el programa Sinfonía de la mañana, por el cual obtuvo en 2016 un Premio Ondas. Desde 2018, retransmite para RTVE el Concierto de Año Nuevo de Viena.
Considerado uno de los expertos en música clásica de nuestro país, Llade nos ofrece en «El misterio Razumovski» y «El último concierto de Viena» unas ambiciosas novelas históricas protagonizadas por el revolucionario compositor Ludwig van Beethoven y el director Clemens Krauss.
Fuente de la imagen de Martín Llade: redes sociales del autor.


El misterio Razumovski
Las 10 Mejores Novelas Históricas del 2024
Úbeda, capital de la novela histórica: emociones y reencuentros en el XIII...
Literatura e Historia se darán cita en Úbeda del 15 al 20...






