Arde Malta
Malta, mayo de 1565. La flota de Solimán el Magnífico aparece frente a una isla que sabe perfectamente lo que se le viene encima. Frente al enorme ejército otomano, los caballeros de la Orden de San Juan, los soldados españoles y los propios malteses se preparan para resistir. Y resistir, en «Arde Malta», significa hacerlo hasta las últimas consecuencias.
José Manuel Sala Martí nos lleva hasta uno de los episodios más brutales del siglo XVI, el Gran Sitio de Malta, y lo hace con una novela que prácticamente me ha tenido atrapada desde sus primeras páginas. Porque aquí hay batallas, asedios, pólvora, espadas y sangre, muchísima sangre, pero, sobre todo, hay personas. Hombres y mujeres que tienen miedo, sufren, pasan hambre, pierden a sus amigos, matan, sobreviven y, en ocasiones, encuentran pequeños momentos de felicidad en mitad del horror.
Una de las cosas que más me ha gustado es que la historia nos permite conocer los dos bandos. Vamos a vivir el asedio desde el lado cristiano, pero también desde el otomano. Y eso hace que el enemigo deje de ser simplemente una masa de soldados situada al otro lado de una muralla.
La novela tiene además un reparto amplísimo de personajes. Conviene acostumbrarse pronto a ello y, sobre todo, no encariñarse demasiado con nadie. Estamos en una guerra y Sala Martí no suaviza lo que aquello significaba. Muchos de los hombres que conoceremos no llegarán hasta el final. Otros aparecerán para acompañarnos durante unas páginas y desaparecerán de la manera más brutal. Y ocurre en ambos bandos. La muerte forma parte de la historia desde el principio y el autor consigue que sintamos cómo las fuerzas disminuyen mientras el cerco se prolonga.

Especialmente feroz y difícil resulta la defensa del fuerte de San Telmo. Allí veremos morir a los soldados casi sin descanso y escucharemos también las quejas de los hombres de los tercios, que sienten que son enviados una y otra vez a los lugares más peligrosos y que no hay tantos caballeros sanjuanistas junto a ellos como cabría esperar. Son hombres curtidos en numerosas guerras, preparados para resistir y luchar en unas condiciones terribles, y terminan estando siempre donde más difícil resulta sobrevivir. Por encima de todos se encuentra Jean Parisot de La Valette, gran maestre de la Orden de San Juan, un hombre de alrededor de setenta años que tiene sobre sus hombros la responsabilidad de defender Malta.
Pero «Arde Malta» no se queda únicamente en los grandes nombres que han pasado a los libros de Historia. De hecho, creo que donde realmente crece la novela es cuando se acerca a quienes están peleando, sufriendo y muriendo. Entre ellos está Francisco de Peralta, veterano de batallas por toda Europa; Pérez, que soporta las bromas con su apellido bastante peor de lo que quienes las hacen imaginan; De las Cuevas y tantos otros soldados que van componiendo un grupo tremendamente humano. Sala Martí se acerca mucho a ellos y consigue mostrarnos algo más que guerreros.
Porque después de horas viendo morir compañeros, pasando hambre y esperando el siguiente ataque, llega una soldada y, durante un instante, parece regresar la vida normal. Hay dinero para comer, beber, apostar y olvidar. Quizás unas horas después tengan que volver a una muralla y jugarse nuevamente la vida, pero durante ese pequeño espacio de tiempo vuelven a ser simplemente hombres. Esa forma de acercarse a los soldados, a sus miedos, miserias, bromas y pequeñas alegrías me ha gustado muchísimo.
Y entre tanta brutalidad aparece Caterina. Viuda de un antiguo soldado, dedica sus días a cuidar a los heridos, reconocer sus cuerpos y tratar de curar aquello que todavía puede curarse. Pero hay heridas para las que ya no existe remedio. Entonces Caterina hace algo aparentemente mucho más sencillo y, sin embargo, inmenso: procura una buena muerte. Se queda junto a ellos, les da compañía y evita que mueran solos. En medio de una novela llena de violencia, este personaje aporta algunos de sus momentos más humanos y también más estremecedores.
Vamos a vivir el asedio desde el lado cristiano, pero también desde el otomano. Y eso hace que el enemigo deje de ser simplemente una masa de soldados situada al otro lado de una muralla.
En el bando otomano encontramos también personajes históricos como Dragut, uno de los grandes nombres del asedio, pero Sala Martí vuelve a acercarnos a la guerra a través de quienes la combaten. Allí conocemos a Hasan y Kasim, dos jenízaros unidos por una relación que va mucho más allá de la amistad. Ambos fueron arrancados de niños de sus hogares, educados en el islam y preparados para convertirse en soldados temibles. Sin una familia propia, terminaron convirtiéndose el uno en la familia del otro.
Hasan puede ser terrible. Mata sin piedad y hay momentos en los que la venganza parece apoderarse completamente de él. Sin embargo, el autor consigue que veamos mucho más que al guerrero despiadado. Y ahí aparece otro de mis personajes favoritos: Kemiru.
Kemiru tiene catorce años y es conocido como el hijo del Burgo. Sus padres murieron en Gozo y él creció sin pertenecer realmente a ninguna casa y perteneciendo, al mismo tiempo, a todas. Siempre encontrará alguien que le dé un trozo de pan o un poco de agua, aunque duerma al raso. Y por las noches nada hasta Gozo para enfrentarse a sus propios fantasmas y hablar con unos padres a los que nunca conoció.
Precisamente su extraordinaria habilidad como nadador terminará convirtiéndolo en alguien muy importante durante el asedio, llevando mensajes hasta aquellos lugares donde los soldados españoles están cayendo sin descanso. Y llegará un momento en el que su camino se cruce con el de Hasan. Hasta ahí puedo contar. Prefiero que descubráis vosotros lo que ocurre entre ambos porque es una de esas partes de la novela que merece la pena encontrar sin saber nada más.
«Arde Malta» es una novela dura. La guerra que presenta Sala Martí carece de cualquier romanticismo. Hay cuerpos destrozados, miedo, dolor, hambre, sed, venganzas y una absoluta falta de escrúpulos cuando los hombres sienten que ya no tienen nada que perder. Pero precisamente por eso destacan todavía más los pequeños gestos de humanidad.
También me ha gustado muchísimo su ritmo. Es una novela coral, contada desde numerosos puntos de vista, con capítulos breves y una narración muy dinámica que hace tremendamente fácil continuar leyendo. La documentación está ahí y se nota, pero nunca he tenido la sensación de que el autor estuviera intentando darme una lección de Historia. Estamos dentro del asedio y lo vivimos junto a quienes lo sufrieron.
Y hay algo más que me ha parecido especialmente bien llevado: el efecto sorpresa. Quienes conocemos la historia sabemos lo que ocurrió durante el Gran Sitio, pero quien se acerque a él por primera vez encontrará acontecimientos y decisiones capaces de sorprenderle de verdad. Sala Martí sabe aprovechar esos episodios históricos y convertirlos en auténticos giros dentro de la narración sin necesidad de inventar artificios para mantener la tensión. Por supuesto, no voy a contar ninguno. Parte de la gracia está precisamente en llegar a ellos sin esperarlos.
En resumen…
José Manuel Sala Martí ha ganado con «Arde Malta» el XV Premio de Novela Histórica Ciudad de Úbeda y, después de leerla, entiendo perfectamente el reconocimiento.
A mí me ha parecido una novela redonda. De esas que tienen Historia, aventura y grandes escenas de batalla, pero también personajes capaces de emocionarte y hacerte sufrir. Una novela estremecedora, brutal en muchos momentos y tremendamente humana en otros.
Me ha gustado muchísimo. Y cuando termino una novela histórica con la sensación de haber estado durante días dentro de sus murallas, de haber temido por sus personajes y de lamentar la muerte de algunos de ellos, poco más puedo pedirle.
Malta arde y José Manuel Sala Martí consigue que nosotros sintamos el calor de ese fuego.
Como habitualmente, Ediciones Pàmies nos ofrece el comienzo de la novela en este enlace de su web.
FICHA TÉCNICA
| Título: | Arde Malta |
| Autor/a: | José Manuel Sala Martí |
| Editorial: | Pàmies |
| Páginas: | 416 |
| Año de edición: | 09/2026 |
| Precio: | 23,95 € Cartoné / 9,49€ eBook |
| ISBN: | 979-1387787929 |
José Manuel Sala Martí
1981, Valencia, España
Es abogado y escritor. Tras desarrollar su trayectoria profesional en el ámbito empresarial, ha cultivado una profunda pasión por la historia, especializándose de forma autodidacta en la historia militar del Mediterráneo del siglo XVI, un periodo que constituye una de las principales fuentes de inspiración de su obra literaria.
Debutó como novelista con Los Cautivos de Castilnovo (Ediciones HRM, 2022), una novela histórica que recibió una excelente acogida por parte de la crítica y los lectores, y que fue distinguida con el Premio al Mejor Escritor Revelación de Novela Histórica en el certamen «Escritores con la Historia» de Pozuelo de Alarcón. En 2024 participó como coautor en la antología Historias de la Historia y otros cuentos (Editorial Almuzara), ampliando su registro narrativo. Un año más tarde publicó El Caso Rockstar (Editorial Octubre Negro, 2025), un thriller policíaco que confirma su versatilidad como escritor y su capacidad para desenvolverse con solvencia en distintos géneros literarios.
En 2026 se alzó con el XV Premio de Novela Histórica de Úbeda por su novela Arde Malta (Ediciones Pàmies, 2026). Su obra se caracteriza por el rigor en la documentación, el cuidado en la construcción de los personajes y una narración ágil que combina entretenimiento, precisión histórica y tensión narrativa.
Fuente de la imagen de José Manuel Sala Martí: edicionespamies.com








