La batalla del Grial
«La batalla del Grial», de Bernard Cornwell, es la segunda entrega de la serie «Arqueros del rey». Si en la primera novela el protagonismo recaía sobre el nacimiento de un guerrero y nos llevaba hasta la batalla de Crécy, dentro del marco de la Guerra de los Cien Años, en esta ocasión nos vamos a encontrar con una trama más oscura. La guerra sigue estando muy presente, pero la búsqueda del Santo Grial, la copa que Jesús de Nazaret compartió con sus discípulos durante la Última Cena o que, según otras tradiciones, recogió su sangre cuando estaba en la cruz, va a cobrar un peso enorme y se convierte en el motor de buena parte de la historia.
En esta ocasión, Thomas es enviado de vuelta a Inglaterra para seguir las pistas que pueden conducirle hasta el Grial. Sin embargo, al llegar se encuentra con una situación complicada. Los escoceses, alentados por los franceses, han invadido el norte de Inglaterra y Thomas termina viéndose envuelto en la batalla de Neville’s Cross, una dura lucha en la que los ingleses consiguen vencer a los escoceses y, además, capturar a su rey.
Una vez que puede continuar con su misión, Thomas sigue las pistas que le dejó su padre para intentar encontrar la que probablemente sea la reliquia más buscada de la historia. Pero pronto se da cuenta de que no es el único que está tras ella. También la busca su primo, al que ya conocimos en la primera entrega como Arlequín, y a ellos se suma un sacerdote sanguinario que no se detendrá ante nada para conseguirla. Es un dominico miembro de la Inquisición y representa muy bien ese fanatismo religioso que tiene tanta importancia a lo largo de la novela.

Porque en «La batalla del Grial» no todo son guerras y enfrentamientos entre ingleses, franceses y escoceses. Cornwell introduce también la religión, las supersticiones, las reliquias y, sobre todo, el poder que podía tener la fe en una época en la que nadie parecía dudar de que un objeto sagrado podía cambiar el destino de un hombre, de un ejército o incluso de un reino. La búsqueda del Grial añade misterio a la historia y hace que la novela sea algo más que una sucesión de batallas.
Thomas de Hookton sigue evolucionando como protagonista. Ya no es el joven impulsivo que conocimos al principio de la serie. Todo lo que ha vivido le ha hecho más desconfiado, más endurecido y mucho más consciente de las decisiones que tiene que tomar y de sus consecuencias. Pero sigue siendo tan noble como al principio y mantiene un sentido del honor muy elevado. Es un personaje muy humano, con sus virtudes y sus defectos, y precisamente por eso resulta tan fácil acompañarlo en sus aventuras.
En esta ocasión Thomas tiene además un nuevo compañero, Robbie Douglas, un escocés que busca venganza y que termina uniéndose a él porque ambos buscan al mismo hombre. Robbie es un buen compañero de aventuras y también sirve para aligerar en algunos momentos una historia que puede llegar a ser muy dura. Nos va a poner una sonrisa en la cara en más de una ocasión y la relación que se establece entre los dos funciona muy bien.
Pero, en general, creo que una de las cosas que mejor hace Cornwell es construir personajes que encajan perfectamente en el mundo en el que viven. No hay demasiados personajes completamente buenos o completamente malos. Hay hombres movidos por la ambición, la venganza, la fe, el miedo, el honor o simplemente por la necesidad de sobrevivir. Algunos acompañan a Thomas y otros se cruzan en su camino durante poco tiempo, pero todos contribuyen a crear esa sensación de estar ante un mundo peligroso en el que nunca se sabe demasiado bien en quién se puede confiar.
La búsqueda del Grial añade misterio a la historia y hace que la novela sea algo más que una sucesión de batallas.
Y si hay algo en lo que Cornwell destaca especialmente es en la ambientación. Es capaz de hacernos sentir que estamos andando por un suelo embarrado, lleno de soldados muertos o heridos. Oímos sus gritos, también los de las mujeres que están siendo atacadas, respiramos el humo de los incendios y sentimos el miedo de los personajes. Y todo eso me gusta. No porque sea agradable, evidentemente, sino porque consigue que la época resulte real.
La atmósfera de la novela es oscura, violenta y, en muchos momentos, opresiva. La guerra está siempre presente, incluso cuando no hay una batalla. Está en los pueblos arrasados, en los caminos, en las personas que intentan sobrevivir y en la inseguridad constante que rodea a los personajes. A eso se une la búsqueda del Grial y todo el fanatismo que despierta, que hace que la historia tenga incluso momentos inquietantes. La ambientación es magnífica y consigue trasladarnos a una Europa medieval dura, descarnada y violenta.
También me ha gustado mucho el ritmo de la novela. Cornwell sabe alternar las grandes escenas de batalla con la búsqueda del Grial, los viajes, las persecuciones y los momentos en los que Thomas intenta averiguar qué hay de verdad en las pistas que dejó su padre. Siempre está ocurriendo algo, pero sin dar la sensación de que los acontecimientos se precipitan. Y cuando llega una batalla, Cornwell se toma su tiempo para contarla. Nos explica cómo se colocan los hombres, cómo luchan, qué ocurre cuando las líneas se rompen y, sobre todo, qué siente alguien que está metido en medio de todo aquello intentando simplemente seguir vivo.
Las batallas vuelven a ser uno de los grandes puntos fuertes de la novela. Cornwell no las presenta como algo heroico y limpio, sino como lo que debieron de ser: confusión, barro, sangre, miedo y muerte. Y precisamente por eso funcionan tan bien.
En resumen…
En «La batalla del Grial» vamos a encontrar todo lo que funcionó en la primera novela de la saga, pero también una historia que va un poco más allá. Hay grandes batallas, conspiraciones, viajes, venganzas, fanatismo religioso, personajes difíciles de olvidar y un misterio que va creciendo alrededor del Santo Grial. La parte histórica y la aventura vuelven a mezclarse de una forma estupenda y Thomas continúa creciendo como personaje mientras nosotros seguimos recorriendo con él la Europa de la Guerra de los Cien Años.
Necesito terminar la serie. Después de dos novelas ya quiero saber hasta dónde va a llevar Cornwell a Thomas de Hookton y, sobre todo, cómo va a terminar todo lo relacionado con el Grial.
Si disfrutáis con las novelas históricas medievales, con mucha aventura, pero también con mucha Historia, «La batalla del Grial» es una continuación fantástica de Arlequín. Si os gustó la primera entrega, esta no os va a decepcionar. Y si todavía no habéis empezado la serie, creo que merece mucho la pena hacerlo. No os arrepentiréis.
En este enlace podemos empezar a leer la novela que, como siempre, nos ofrece Edhasa en su sitio web.
FICHA TÉCNICA
| Título: | La batalla del Grial |
| Autor/a: | Bernard Cornwell |
| Traductor/a: | Libertad Aguilera |
| Editorial: | Edhasa |
| Páginas: | 516 |
| Año de edición: | 07/2026 |
| Precio: | 26,60€ Cartoné / 9,02€ eBook |
| ISBN: | 978-8435065603 |
Bernard Cornwell
1944, Londres, Reino Unido
Nació en Londres y vivió su infancia en el sur de Essex. Después de graduarse en la Universidad de Londres, trabajó para la cadena de televisión de la BBC durante varios años, hasta que se hizo cargo del departamento de información en Irlanda del Norte, y en 1978 pasó a dirigir el programa Thames at Six para la Thames Television. Actualmente reside en Estados Unidos.
Su serie dedicada a Richard Sharpe lo convirtió en uno de los escritores más leídos y de mayor éxito en el género de la novela histórica de aventuras, condición que volvió a poner de manifiesto con la trilogía formada por Arqueros del Rey (2001), La batalla del Grial (2002) y El sitio de Calais (2004) o la tetralogía sobre Starbuck, situada en la guerra civil americana. También son buena muestra de su talento las novelas Stonehenge (2000), El ladrón de la horca (2003), Azincourt (2010) o El fuerte (2011), así como las «Crónicas del Señor de la Guerra», trilogía compuesta por El rey del invierno (2008), El enemigo de Dios (2009) y Excalibur (2010), de la que se ha estrenado serie televisiva en 2024. En su haber consta también una obra de no ficción o ensayo histórico: Waterloo (2015).
Sin embargo, ha sido el ciclo de trece novelas sobre la confluencia de sajones, vikingos y normandos, iniciado con Northumbria. El último reino (2006), el que lo ha elevado a la cumbre de los mejores novelistas históricos y lo ha convertido en un auténtico best-seller. Por ello, entre otras cosas, ha sido llevada a la pantalla (BBC y Netflix), bajo el título de El último reino, con una serie de cinco temporadas y película de cierre final. Pero la historia de Uhtred no ha acabado… El festín de Uhtred (2024) nos muestra el hombre tras el escudo.
Fuente de la imagen de Bernard Cornwell: edhasa.es


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