Alma de Castilla
No es fácil elegir una novela favorita cuando hablamos de Alan Pitronello. He disfrutado mucho con varias de sus obras y todas me han dejado algo. Sin embargo, al terminar «Alma de Castilla» tuve la sensación de haber leído una de sus mejores novelas. Quizá incluso la que más me ha gustado hasta ahora, aunque reconozco que decir eso, cuando pienso en otros títulos del autor, no resulta sencillo.
La novela nos traslada con premura a la muerte de Sancho IV. Castilla atraviesa un momento complicado y son muchos los que ven una oportunidad para aumentar su poder aprovechando la debilidad del reino. María de Molina, recién enviudada, sabe que su hijo Fernando corre peligro. Mientras las Cortes deben decidir el futuro del reino, toma una decisión tan arriesgada como necesaria: alejar al infante de quienes podrían utilizarlo para sus propios intereses.
La misión de protegerlo recae sobre Ruy Castro, un almogávar. Para quien no esté familiarizado con el término, los almogávares fueron guerreros de frontera, hombres acostumbrados a vivir en condiciones durísimas, expertos en el combate y en sobrevivir allí donde otros no podían hacerlo. Ruy posee todas esas cualidades, pero sería injusto definirlo únicamente por su capacidad para luchar. Estamos ante un personaje lleno de matices y con una historia personal que tiene un peso enorme dentro de la novela.

De hecho, si algo destacara por encima de todo en «Alma de Castilla» son sus personajes. La trama es interesante, la ambientación está muy conseguida y la acción funciona perfectamente, pero son las personas que habitan estas páginas las que hacen que la historia cobre vida. Tanto Ruy Castro como María de Molina tienen una profundidad que los convierte en mucho más que simples protagonistas de una aventura medieval.
Me ha llamado especialmente la atención la evolución de Ruy. Durante su juventud mantuvo una relación muy especial con María de Molina cuando ella todavía era una muchacha sin ninguna pretensión de convertirse en una de las mujeres más importantes de la historia de Castilla. Aquellos años marcaron su vida, pero lo interesante es comprobar cómo Ruy sigue adelante. La vida lo pone a prueba una y otra vez, le obliga a tomar decisiones difíciles y acaba convirtiéndolo en un hombre muy distinto al joven que conocimos al principio. Sin embargo, a lo largo de todo ese recorrido mantiene una serie de valores y principios que terminan definiéndolo. Su lealtad, su capacidad para levantarse después de cada golpe y su forma de afrontar las adversidades hacen que sea un personaje muy fácil de admirar.
Junto a él encontramos a una magnífica María de Molina. La conocemos como reina, como madre y como mujer de Estado, pero también como aquella joven que disfrutaba de momentos sencillos junto a su caballerizo. Me ha gustado mucho cómo Alan Pitronello construye este personaje, mostrando tanto a la figura histórica como a la persona que existe detrás de ella. Gracias a ello resulta más fácil comprender muchas de sus decisiones y empatizar con sus preocupaciones.
Otro de los aspectos que más me ha gustado de la novela es su estructura. No estamos ante una historia lineal. El autor avanza y retrocede continuamente en el tiempo, llevándonos del presente al pasado y del pasado al presente. Lejos de resultar confuso, este recurso funciona muy bien porque permite comprender mejor a los personajes y la relación que existe entre ellos. De hecho, creo que la historia perdería buena parte de su fuerza emocional si estuviera narrada de manera cronológica.
La trama es interesante, la ambientación está muy conseguida y la acción funciona perfectamente, pero son las personas que habitan estas páginas las que hacen que la historia cobre vida.
La novela cuenta además con algunas escenas memorables. Entre ellas destacaría un duelo magníficamente narrado entre Ruy Castro y un caballero especialmente malcarado. No daré más detalles porque merece la pena descubrirlo durante la lectura, pero es uno de esos momentos en los que el lector siente que está presenciando el combate desde primera fila. La tensión, la emoción y la forma en que está narrado hacen que sea una de las escenas que más recuerdo del libro.
También merece una mención especial la ambientación. Alan Pitronello consigue que el lector viaje por la Castilla medieval junto a sus personajes. Los paisajes están descritos con mucho acierto y es fácil imaginar los valles, las montañas y los caminos que recorren durante su viaje. Lo mismo sucede con los distintos escenarios que aparecen a lo largo de la novela. Desde las residencias de la nobleza hasta los castillos reales, pasando por conventos, fortalezas y pequeños núcleos de población, todos ellos contribuyen a crear una atmósfera muy creíble. Son descripciones que ayudan a visualizar la historia sin entorpecer el ritmo narrativo.
Además, «Alma de Castilla» combina muy bien la aventura, la intriga política y el componente humano. Hay conspiraciones, traiciones, persecuciones y peligros constantes, pero también tiempo para que los personajes respiren y para que el lector comprenda qué sienten, qué temen y qué los impulsa a actuar. Ese equilibrio es, en mi opinión, una de las claves de su éxito.
En resumen…
Quiero terminar diciendo que «Alma de Castilla» es una novela histórica que me ha conquistado por muchos motivos: por sus personajes, por la evolución de Ruy Castro, por la magnífica recreación de María de Molina, por su estructura narrativa y por una ambientación que consigue transportar al lector a la Castilla de finales del siglo XIII. Alan Pitronello vuelve a demostrar su habilidad para contar historias, pero en esta ocasión creo que ha logrado algo más: crear unos personajes que permanecen en la memoria mucho después de haber cerrado el libro. Y eso, al menos para mí, siempre es señal de una gran novela.
Podéis empezar a leer la novela en este enlace que, como habitualmente, proporciona Edhasa en su web.
FICHA TÉCNICA
| Título: | Alma de Castilla |
| Autor/a: | Alan Pitronello |
| Editorial: | Edhasa |
| Páginas: | 336 |
| Año de edición: | 03/2026 |
| Precio: | 22,50€ Cartoné / 11,39€ eBook |
| ISBN: | 978-8435064668 |
Alan Pitronello
1986, Viña del Mar, Chile
Procede de familia italiana, y ha vivido en Argentina, Bélgica, Italia, Suiza y España. Es licenciado en Historia y Geografía y trabaja como director creativo y tutor literario. Cursó sus estudios de Historia y Geografía en la universidad de Valencia, donde se especializó en Historia Moderna, con especial interés por el siglo XVI. Apasionado del género histórico, sus influencias han sido Joseph Conrad, Italo Calvino o Patrick O’Brian, entre otros.
Inició su carrera como autor de novela histórica en 2019 con La segunda expedición, que ganó el VIII Premio Internacional de Novela Histórica Ciudad de Úbeda, y a ésta le siguieron Vientos de Conquista (2022) y La orden de los Condenados (2023). Alma de Castilla es su cuarta novela (Edhasa, 2026)
Fuente de la imagen de Alan Pitronello: edicionespamies.com


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